Papá, en este día tan especial, quería aprovechar para darte las gracias.

feliz día del padre

Gracias por hacerme sentir tu emoción al ver el resultado de la prueba de embarazo.

Gracias por quererme y desearme desde la primera ecografía, donde parecía un gusanito. Eso sí, ya nerviosísimo, moviendo sin parar lo que iban a ser mis brazos.

Gracias por acompañar a mamá a todas las clases de preparación al parto y mostrar tanto interés en todo lo que decían.

Gracias por cuidar de mamá en todas las fases del embarazo e interesarte por ayudarla y ofrecerle lo que te decía el matrón que necesitaba.

Gracias por interesarte por la lactancia materna y compartir las lecturas que hacía mamá, para estar empoderados ante mi llegada y saber lo que era mejor para mi crecimiento.

Gracias por ser un “padre guay” en el parto y darlo todo, como te dijo el matrón que nos atendió.

Gracias por grabar mi nacimiento, es un recuerdo que siempre tendremos con nosotros.

Gracias por el piel con piel.

Gracias por ser fuerte junto a mamá y recordarle que no aceptaríais (cuando la enfermera lo ofreció) biberones para tener éxito en la lactancia.

Gracias por gestionar las visitas para no agobiarnos.

Gracias por luchar junto a mamá ante las opiniones y consejos de la familia y amigos, que aunque van con la mejor intención, muchas veces van en contra de lo que pensabais.

Gracias por decirle a la enfermera que el primer baño me lo dabais vosotros.

Gracias por no dejarme solito en la prueba del oído.

Gracias por querer tener el dormitorio preparado un mes antes del nacimiento y la silla del coche instalada.

Gracias por apoyar el colecho y dejarme dormir tan cerquita vuestra.

Gracias por los paseítos por el pasillo a las tres o a las cinco de la mañana, aún teniendo que ir al día siguiente a trabajar.

Gracias por elegir la silla a contra marcha, porque salva vidas.

Gracias por comprar el coche en el que entraban nuestras sillas a contra marcha y no el que tú querías, que aunque más bonito, no había suficiente espacio para colocarlas.

Gracias por los ratos de juego, aunque tengas que trabajar a las tantas o no veas partidos de fútbol desde que nací.

Gracias por leerme un cuento todas las noches y transmitirme la pasión por la lectura.

Gracias por cambiar tu vida para dedicarla a nosotros.

Somos muy felices y te adoramos Papá. Estos días estamos en casita sin salir a la calle, pero no nos importa porque contigo en casa se está muy bien y no echamos de menos salir. ¡Viva el juego en familia! 

Categorías: Paternidad

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